jueves, 9 de octubre de 2014

Todo cambia...

Todo cambia, todo se transforma,  las cosas cambian de color o de forma, de olores o de sabores…todo gira, la vida cada día comienza de nuevo.
Algunas luces se encienden y otras se apagan, quizá brillen con más fuerza o con menos…según el momento en el que vivimos. Nos anclamos a una vida, a una rutina con hambre de más, sin darnos cuenta que lo importante lo tenemos aquí y ahora…a un paso de ser alcanzado… a un paso de soñarlo y de vivirlo.
Historias de vida y procesos que vivimos y revivimos…la vida es un acto de resistencia y de reexistencia.
Somos lo que soñamos ser, qué es lo que nos sujeta a ser felices? Este tiempo es lo único que tenemos, rebelde a los límites y a las barreras, que somos nuestra piel y nuestro rostro, con las huellas de los años repetidos, descubriéndonos cada uno en cada paso, dejándonos sorprender por el cambio, por la imprevisible vida que abre las ventanas como el viento y lo cambia todo…sintiéndonos parte de un remolino gigantesco que no podemos controlar, porque su fuerza siempre será mayor que la nuestra…esa es quizá la mejor felicidad, la que entra como ese gran torbellino y pone tu vida patas arriba, deconstruyéndonos para que volvamos a construirnos, con nuestras ilusiones, nuevos sueños…
Volveremos a reencontrarnos con gente, en un pasado eran importantes….pero ahora ya no nos conocemos, no somos los mismos, nos sentimos extraños…lo único que tenemos en común…recuerdos…
Hay una clase de melancolía que no atrapa, sino que nutre la libertad. En esa melancolía como espuma en las olas…se alzan los sueños!

miércoles, 29 de enero de 2014

Encontrando mi lugar en el mundo...

Después de un año y medio fuera de casa, al otro lado del mundo, siento como si mi mundo estuviera patas arriba…como intentas de una y otra manera que las cosas no cambien, pero es imposible que sigan cómo tú las dejaste, o cómo tú querrías que fuesen. Cómo personas importantísimas en tu vida, en un año pueden dejar de serlo, y cómo personas que acabas de conocer, pueden llenar un hueco tan grande…
La distancia es un concepto relativo, “no toda distancia es ausencia, ni todo silencio olvido”, a veces esta frase, me resuena con fuerza. Todo cambia, todo se transforma…jamás las cosas vuelven a ser como antes, siempre hay cambios, quizá sean malos, o quizá sean buenos, y son otras etapas que hay que seguir viviendo, y no amarrarse al pasado, no empeñarse en volver a construir algo que ya se deconstruyó, sino construirlo de manera diferente, dejar que las cosas surjan, fluyan…por qué si tienen que ser, siempre serán…
A veces nos empeñamos en seguir cuidando, guardando recuerdos, personas, cosas…y quizá no nos damos cuenta que en algún momento de nuestro camino, hay que dejarlas marchar, porque quizá ya no nos acompañen de la manera que queremos, quizá ya no dejan tanta huella en nosotros, o quizá tomen un camino paralelo y no hay forma de que nuestros rumbos en algún momento de la vida, vuelvan a juntarse.
Es la sensación de meterse en un gran torbellino de viento, qué la gran fuerza que lleva lo cambia todo, y sólo esperas salir de él, para saber cómo ha quedado tu mundo…si habrá cambiado mucho o seguirá similar a cómo lo dejaste.
Es una sensación amarga y dulce a la vez, vivir experiencias que cambian tu concepto y tu visión de la vida, del mundo, donde cada día puede ser una aventura, donde creces como persona y aprendes que las emociones y sentimientos, tienen mil formas y mil colores….pero a la vez es amarga, porque tú cambias y alrededor tu mundo cambia contigo, y eso puede ser tanto bueno, cómo malo.
“Quizá, nada vuelva a ser como antes… pero no dejaré que nadie me cambie”

lunes, 22 de abril de 2013

Somos instantes


Somos instantes, nos construimos por los momentos vividos, soñados…recuerdos que fluyen por todo nuestro cuerpo, cómo las miles de gotas de agua que recorren el cauce de un río esperando llegar a su desembocadura, para alcanzar su libertad en el inmenso mar u océano.
Somos instantes, cuando vamos construyendo el puzzle de nuestra vida, cada pieza tiene que encajar de una manera perfecta, cómo nuestra propia vida, reconstruirlo despacio, sin prisas, apreciando cada pieza, y acomodándola en el sitio adecuado es lo que lo hace todo especial. Recreémonos en cada silueta, color y forma.

Somos instantes, cuando caminamos con rumbo fijo, o decidimos perdernos en busca de algo distinto, algo que nos haga sentir especiales, vivos, para poder vivir esos momentos mágicos imprevistos que de repente nos ofrece la vida, y nos hace vibrar por todas esas emociones.
Somos instantes, cuando de manera imprevisible nos dejamos que la vida nos sorprenda, que las emociones y sentimientos fluyan de una manera descontrolada, todo a flor de piel, sin pensar, sin control…ese descontrol que añoramos pero en el fondo es especial, por esa sensación de libertad, de romper lo establecido y poder gritar por dentro.

Somos instantes, cuando cerramos los ojos y seguimos soñando con otros cielos, otros horizontes, otras metas….poder tocar las nubes y sentir ese tacto suave en las manos, el poder ver todo desde otra perspectiva, el cambiar la mirada del mundo, de tomar conciencia de nosotros mismos y simplemente seguir volando hasta donde ni nuestros propios ojos tienen alcance.
Somos instantes en cada palabra que nombramos, cada sentimiento que interiorizamos, cada emoción que nos alcanza…por la pureza y fragilidad con la que las compartimos…por esos momentos que siempre se nos quedarán grabados en la memoria, y algunos más adentro del corazón y la propia alma.

Somos instantes cuando añoramos, cuando queremos, cuando sentimos….  Instantes que surgen simplemente esperando a que broten de nuevo ilusiones y emociones, que nos hagan recordar quienes somos, qué queremos y que nuestra esencia como personas, cada día se vuelva más fuerte y consistente en el transcurso impetuoso de la vida.

Simplemente somos instantes….

jueves, 28 de marzo de 2013

Momentos, instantes...

Momentos, instantes mágicos, que quisiéramos que se repitieran constantemente…melodías, música que nos llega a lo más profundo de nuestro ser, que nos recuerda quiènes somos, que nos hace reencontrarnos por dentro haciendo que la propia melodía explote nuestro corazón en una gran bocanada de aire fresco…ilusiones que se esconden en cada poro de nuestra piel, esperando a ser expulsadas en el mejor de los momentos…energía que brota de la nada, haciendo que nuestro cuerpo se estremezca, sin explicación, sin preguntas…simplemente ese estado emocional que te envuelve y te hace sentir muy bien.

Sensaciones controvertidas, que dejan espacio a la incertidumbre, a la emoción…a esbozar sonrisas escondidas…a qué nuestros ojos brillen aunque esté nublado…
La capacidad de gritar…para que tu alma se sienta libre, capaz de volar hasta lo que ni tus propios ojos tienen alcance…esa capacidad de seguir soñando…de seguir construyendo en cada paso que das…de sentirte libre y feliz….porque tú vida sea igual a la que siempre has soñado vivir…

Momentos envolventes de risas, de sonrisas compartidas, de poder abrazar con tanta energía que te sientes como en casa…de seguir caminando e ir dejando huella, porque lo importante está aquí y ahora...y la sonrisa de cada día la ponemos nosotros mismos.

Cuestiones de actitud y aptitud, diferentes concepciones de interpretar la vida, de vivirla, de conocerla, de soñarla…siempre aprendiendo en el camino e incorporando nuevos conocimientos a nuestra vida, a nuestro ser…

Siento a veces como el viento me toca la cara, cierro los ojos y pienso sólo en seguir volando e ilusionándome…hasta ahora es lo que construye esa parte de mi tan profunda, tan íntima….donde los recuerdos, las emociones vividas, esos sentimientos intensos…se van apoderando cada vez más de mi capacidad de seguir soñando por cada cosa que hago y por cada persona que va dejando una huella profunda en el transcurso de mi camino.

Noto cómo a veces la felicidad se apodera de mí, no puedo controlarla ni tampoco quiero hacerlo…sólo seguir sintiéndome como una niña que cada día le ilusiona aprender y conocer algo nuevo.
Sigo viviendo mi sueño, y cada día es mejor que el anterior…esbozando sonrisas cada día es imposible que algo salga mal…

Desde aquí o desde allí….
¡¡Qué el fin del mundo….nos pille bailando!!

Al otro lado del mundo...

Casi 8 meses al otro lado del mundo…viviendo instantes, momentos mágicos que repetir constantemente. Mi vida se va haciendo hueco en esta tierra, una tierra que no es mía, pero que a veces siento como propia, por cómo me siento, por lo que aprendo, por lo que anhelo, por lo que me hace vibrar y que me hace revivir una y otra vez. Cumpliendo un sueño muy buscado, y muy deseado…que llegó en el mejor de los momentos.
Me siento a veces parte de un mundo que no entiendo allí, y que quizá aquí su entendimiento es mucho más sencillo, sus pensamientos, su manera de ver la vida, de lucha, de conseguir esa libertad…cuanto aprender de un país y de una cultura tan igual y tan diferente a la vez. Quizá es eso, lo que hace que este país sea algo mágico…
Llevo una mochila siempre conmigo, cargada de momentos mágicos que voy compartiendo con la gente que se cruza en mi camino, cada uno o una con una historia de vida, un camino ya recorrido o por recorrer, unas experiencias únicas y mil momentos compartidos de risas, confidencias, secretos…y que me siento feliz de formar parte de esto. De poder conocer a gente excepcional que hace que cambie tu visión del mundo, de las cosas, aportando conocimientos y sabiduría en cada paso.
A pesar de la distancia física, en realidad no la siento, ya que la distancia misma la ponemos nosotros. Da igual donde estés…porque no toda distancia es ausencia, ni todo silencio olvido. Es increíble poder compartir esos momentos de felicidad y de ilusión, y de enseñar en cierta manera, que cuando deseas algo con fuerza, realmente se acaba cumpliendo, sólo debes confiar en eso y en ti.
En este tiempo, sé que he ido cambiando… he ido construyéndome un poco más como persona, sabiendo que es lo que quiero, y descartando aquello que no quiero llegar a ser. Aquí estoy teniendo la suficiente fuerza de encontrarme a mí misma, de mirarme y verme por dentro… de sentir y de encontrar esa felicidad anhelada por muchos.
Este es uno de los primeros capítulos de una historia para mi inolvidable, “mi historia inolvidable” donde las emociones, las vivencias, las experiencias van haciendo mella en mi…y cada vez más hondo.
Me gusta la intensidad de mi nueva vida, donde los sentimientos están constantemente a flor de piel, donde todo se magnifica de una manera asombrosa en cuestión de minutos, donde los momentos de risas se convierten en cómplices de nuestra propia vida…todo eso para dar paso a momentos inolvidables y que se guardarán siempre en nuestro recuerdo.
No me canso de llevar esa mochila siempre conmigo, a mi gente de allí y a mi gente de aquí…y qué al final es lo que construye mi propia esencia, mi propio ser…esos pedacitos de los demás.
Sigo buscando incesantemente mi lugar en el mundo, un lugar que me permita soñar y sonreír cada día… de momento estoy feliz de estar aquí! Siempre pensando y buscando nuevos lugares que descubrir y conocer…pero cómo todo lo bueno en la vida…a sorbitos pequeños.
Desde aquí o desde allí…

viernes, 26 de octubre de 2012

Mi vida al otro lado del mundo...


Todos somos energía, todos estamos interconectados de alguna u otra forma, al igual que con nuestra mente, nuestras ilusiones, nuestros sueños… esas conexiones que son difíciles de explicar, de entender, de ponerles palabras, sentimientos, emociones…
Esa energía que desprendes cuando eres tan  feliz y vas a cumplir tu sueño, y en el momento en el que vas a alzar tu vuelo, conoces a personas especiales en tu vida, qué se quedan ancladas en tu interior con fuerza, y qué su ausencia y la distancia, hacen que duela.
Es increíble cómo cuando deseas algo con fuerza, se acaba cumpliendo. Cómo tenemos la fuerza mental de proyectar nuestros deseos o ilusiones en poder materializarlos en algo real, y si confías y deseas, se termina cumpliendo todo. 
Todo mi proceso desde que estoy en Ecuador, es un regalo. Desde que dije que quería venirme, pensaba que todo se demoraría mucho más, y sin embargo en un par de semanas, me dijeron que me esperaban aquí para empezar a trabajar. Desde que llegué quise vivir donde estoy ahora, cerca del trabajo, cerca de donde me muevo con todo alrededor para poder hacer…y al final, he estado 2 meses viviendo sola, pero la espera la merecido la pena, porque he conseguido lo que quería…  y estoy feliz y contenta por cómo me siento y el huequecito que estoy haciéndome aquí.
Intento estar en paz conmigo misma, vivir desde esa tranquilidad y estabilidad que quizá en Alicante no lograba tener por mi parte familiar, pero que por otro lado se magnifica mucho aquí. Las emociones y los sentimientos son mucho más intensos, desde la lejanía…pienso mucho en qué siento con respecto por quién lo siento, intentando darle ese equilibrio oportuno y no dejarme llevar por esas emociones a veces surgidas.
Estoy descubriendo mi lugar en el mundo, estoy haciendo una especie de click por dentro que me hace preguntarme y cuestionarme muchas cosas, de cómo soy y de cómo he ido construyéndome como persona, y rechazando lo que no quiero llevar a ser.
Estoy en un proceso de aprendizaje muy intenso, de incorporar nuevas formas de ver la vida, de cuestionarme muchos aspectos de mi vida, que sé que han sido construidos desde mi educación, desde lo que se considera “normal” en vez de ver más bien lo que es “natural”.  De qué todo nuestro ser es algo construido de ideas o conceptos que nos han impuesto desde pequeños, sin tener una claridad de lo que es innato, o de poder elegir abiertamente nuestro camino, qué es lo que queremos? Cómo nos sentimos? Cómo queremos vivir nuestra propia vida…desde la libertad…desde nuestra propia autonomía…
Vine aquí persiguiendo un sueño. Es increíble cómo somos tan buenos para crear en nuestras mentes ideas absolutas o ilusiones utópicas, de lo que queremos conseguir, de a quién conoceremos, en qué momento…sentir que se requiere de todo nuestro empeño y momento de luchar para conseguir lo que más queremos, porque una cosa es soñarlo, y otra darlo todo para lograrlo. Y lo curioso es que una vez que empezamos a soñar, el camino de allana y las dificultades se van disolviendo. El coraje de empezar a soñar, lleva adosado un carácter extra y una resolución suplementaria para cumplir nuestros sueños…pero hay que ponerse en marcha.
El otro día estuve leyendo algo qué me encantó y qué quizá define a la perfección cómo me siento y el momento de vida en el que estoy.
“ Soy guerrera, mi espada es el amor, mi escudo el humor, mi hogar la coherencia, mi texto la libertad.
Si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme, no hice de la cordura mi opción. Prefiero la imaginación a lo indio, es decir inocencia incluida.
Quizás solamente teníamos que ser humanos. Sin amor nada tiene sentido, sin amor corremos el riesgo de estar de nuevo transitando de espaldas a la luz. Por eso es muy importante que se el amor lo único que inspire nuestros actos.
Anhelo que descubras el mensaje que se encuentra detrás de las palabras, no soy una sabia, sólo una enamorada de la vida.
La mejor forma de despertar es hacerlo sin preocuparse porque nuestros actos incomoden a quienes duermen a nuestro lado.
La meta no existe, el camino y la meta son lo mismo. No tenemos que correr hacia ninguna parte, sólo saber dar cada paso plenamente.
Cuando somos más grandes que lo que hacemos, nada puede desequilibrarnos. Pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes que nosotros, nuestro desequilibrio está garantizado.
Quizá sólo seamos agua fluyendo, el  camino nos lo tenemos que hacer nosotros. Más no permitas que el cauce esclavice al rio, no sea que en vez de un camino tengas una cárcel.
Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez. Amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones.
La gente está tan acostumbrada a ser infeliz, qué la sensación de felicidad les resulta sospechosa. La gente está tan reprimida, que la espontánea ternura le incomoda y el amor le inspira desconfianza.
La vida es un canto a la belleza, una convocatoria a la transparencia….¡Me declaro viva! “

Sé que os reiréis, pero seguro que entendéis lo que esto significa para mí. Siempre hablo y creo en las energías, qué todo sucede por algo en el momento justo, qué siempre conocemos a esa persona especial en el mejor momento, qué cuando deseas algo se cumple…pero sin embargo, soy consciente de que arrastro interiormente sucesos y procesos que me van cargando a lo largo de mi vida, querer solucionar conflictos internos que son complejos…me gustaría poder cerrar los ojos y sentirme por dentro, qué es lo que hay dentro de mí que me impide a veces mostrarme siendo yo misma…qué miedos ocultos puedo tener, el miedo a expresar cosas, por eso, por miedo a perder…. Aquí existe un respeto muy grande hacia los chamanes, y hay muchos cursos en los que ellos mismos te enseñan a saber que hay dentro de ti, a saber cómo afrontar dificultades desde la paz interior…y quiero y deseo conocer ese mundo, porque sé que me va a abrir otras miras, otras maneras de sentir y otras maneras de seguir construyéndome como persona.
Estoy en un proceso vital intenso, en el que necesito respuestas a preguntas muy complejas, a tener una mayor claridad en lo que quiero, y quizá a veces dejar de fantasear y ser consciente de lo que es realidad y lo que no…para luego no darme el batacazo. 

domingo, 3 de junio de 2012

Alzando el vuelo


Un sabor agridulce me empapa, feliz y nostálgica a la vez. Cómo sentir esta doble sensación, cómo envolver esta felicidad como si de un recuerdo se tratase.
Mi puzzle se deshace y se rehace a la vez, con nuevas piezas, nuevos horizontes, nuevos caminos...una nueva vida.
Emociones que llegan, me abrasan y me calman a la vez, sentimiento de pertenencia y de lejanía, pensamientos de tristeza y alegría…mi alma coge altura…mi sueño está por llegar…
Me siento dividida por esa felicidad y esa nostalgia, ese momento tan buscado, tan deseado de coger la suficiente fuerza para alzar el vuelo, para llegar donde hasta ahora no había podido alcanzar, para buscar ese rincón del mundo que tanto he soñado….
La cuenta atrás comienza…mil emociones que debo ir procesando…y todavía no sé bien cómo hacerlo. Siento que una gran parte de mí, se queda aquí, no puedo llevármela porque está anclada a esta tierra, a esta que es mi gente, a ti, a vosotros…
Mis ojos se encharcan en lágrimas, mi alma se va repartiendo por cada rinconcito y mi corazón late con fuerza sabiendo que parte de él debe quedarse aquí, para que no se me olvide, para que se me extrañe…y para saber yo, que debo volver a recoger esa mitad.