miércoles, 29 de enero de 2014

Encontrando mi lugar en el mundo...

Después de un año y medio fuera de casa, al otro lado del mundo, siento como si mi mundo estuviera patas arriba…como intentas de una y otra manera que las cosas no cambien, pero es imposible que sigan cómo tú las dejaste, o cómo tú querrías que fuesen. Cómo personas importantísimas en tu vida, en un año pueden dejar de serlo, y cómo personas que acabas de conocer, pueden llenar un hueco tan grande…
La distancia es un concepto relativo, “no toda distancia es ausencia, ni todo silencio olvido”, a veces esta frase, me resuena con fuerza. Todo cambia, todo se transforma…jamás las cosas vuelven a ser como antes, siempre hay cambios, quizá sean malos, o quizá sean buenos, y son otras etapas que hay que seguir viviendo, y no amarrarse al pasado, no empeñarse en volver a construir algo que ya se deconstruyó, sino construirlo de manera diferente, dejar que las cosas surjan, fluyan…por qué si tienen que ser, siempre serán…
A veces nos empeñamos en seguir cuidando, guardando recuerdos, personas, cosas…y quizá no nos damos cuenta que en algún momento de nuestro camino, hay que dejarlas marchar, porque quizá ya no nos acompañen de la manera que queremos, quizá ya no dejan tanta huella en nosotros, o quizá tomen un camino paralelo y no hay forma de que nuestros rumbos en algún momento de la vida, vuelvan a juntarse.
Es la sensación de meterse en un gran torbellino de viento, qué la gran fuerza que lleva lo cambia todo, y sólo esperas salir de él, para saber cómo ha quedado tu mundo…si habrá cambiado mucho o seguirá similar a cómo lo dejaste.
Es una sensación amarga y dulce a la vez, vivir experiencias que cambian tu concepto y tu visión de la vida, del mundo, donde cada día puede ser una aventura, donde creces como persona y aprendes que las emociones y sentimientos, tienen mil formas y mil colores….pero a la vez es amarga, porque tú cambias y alrededor tu mundo cambia contigo, y eso puede ser tanto bueno, cómo malo.
“Quizá, nada vuelva a ser como antes… pero no dejaré que nadie me cambie”