Si alguna vez me preguntasen como definiría la vida o que la comparase con alguna cosa que abarcara todos sus aspectos contestaría que es como un viaje por carretera.
Cuando empiezas tu viaje lo inicias como mucha ilusión, feliz...de todo lo que te queda por recorrer, y saber que para llegar al final, quedan muchos kilómetros por los que pasar y muchas aventuras por en medio que disfrutar.
Tú misma eres la que eliges, si prefieres coger una moto y realizar el viaje tu sola, o en un coche, o quizá en un autobús.
Hay gente que prefiere coger una moto y recorrer todo su camino acompañado de su soledad y hay quien prefiere conducir un coche o un autobús para que le puedan acompañar aquellas personas que ha escogido a lo largo de su vida (familia o amigos, que al fin y al cabo son la familia que nosotros mismos nos permitimos el lujo de escoger).
Cuando inicias tu viaje, estás descansado, despierto ,con aires de juventud , y conforme vas recorriendo kilómetros y vas llegando a tu destino, te das cuenta que el cansancio se va apoderando de ti, de tu esencia (la vejez).
Hay quién prefiere correr por la carretera sin darse cuenta que puede traer graves consecuencias: vivir demasiado rápido y llegar a tu destino más pronto de lo habitual y no disfrutar de la secuencia de la vida, ya que cada acontecimiento está para vivirlo en el momento adecuado o puede significar que de tanto correr algo se interponga en tu camino y no salgas vivo de ella.
Hay quien prefiere ir despacio, para disfrutar del paisaje y la esencia de todo el viaje, intentando disfrutar cada momento, cada instante. Es aquí cuando tu viaje, tu vida se hace interesante, cuando sabes llevar el ritmo adecuado de los acontecimientos vitales y cuando dejas que tu esencia vaya creciendo y vaya adquiriendo todo su esplendor. (la madurez)
En tu propio viaje encontrarás vehículos con personas dentro que lleven el mismo ritmo que tú de viaje y se pasarán todo el camino a tu lado, quizá no los veas porque van detrás, pero siempre están contigo, habrá coches que pasarán unos kilómetros cerca de ti y que de repente sin saber muy bien porque disminuirán o aumentarán su ritmo de viaje y se separarán de ti, algunos quizá los encuentres a mitad de camino y otros sin más desaparezcan (los amigos).
Habrá veces que en tu viaje necesites energías, combustible, porque un largo viaje va desgastando, y aunque te sientas agobiada porque creas que no vas a encontrar un espacio para repostar, cuando menos te lo esperas, aparece una gasolinera que te abastecerá de la energía suficiente para seguir (personas importantes para ti que te darán la energía necesaria para seguir tu camino y que no decaigas en el intento).
A lo largo de tu viaje habrá momentos en los que encontrarás atasco, en los que te agobiarás, porque pensarás que nunca saldrás de ellos (pequeños malos momentos), sin embargo, cuando menos lo esperas, la carretera se irá despejando y podrás continuar con tu marcha.
Habrá momentos que te pararás a descansar porque el viaje te resulta agotador o simplemente aburrido y te plantearás nuevas formas de viaje, o nuevas carreteras que descubrir o recorrer (un nuevo camino en tu vida o una elección de vida para hacerla más intensa o más interesante).Quizá un pequeño descanso hará que veas más fácil el camino y que lo continúes con más energía.
Depende de cómo vivas tu viaje, así será tu vida...si la ves cómo un paso rápido por la tierra o si quieres disfrutar de cada kilómetro que recorras, aprendiendo y disfrutando de cada centímetro de asfalto recorrido.
Un viaje por carretera consiste en kilómetros y kilómetros de rectas, curvas, túneles, atascos, un buen paisaje, momentos de lluvia, de sol, momentos de muchos coches o pocos...todo como la vida misma, tú eres la única persona capaz de interpretar tu esencia misma de la vida y darle coherencia a cada paso que des.
Hay viajes que duran toda una vida, llenos de felicidad, con todos sus momentos..otros tan sólo unos años...y otros simplemente pasan de largo inadvertidos.
Conforme vas recorriendo kilómetros te das el cuenta que el volante cada vez lo manejas mejor, tienes más habilidad, más fortaleza, más reflejos...tantos kilómetros recorridos tienen que servir de algo no?
Continuar tu viaje con la misma ilusión que la que lo empezaste es fundamental para que puedas seguir disfrutando de cada instante. La vida como un viaje cuanto más la disfrutes, más llena de vida estarás por dentro.
Quizá estés a mitad de tu viaje, quizá al principio, eres tú misma la que pones los tiempos, los espacios, las esencias, los kilómetros, la velocidad...lo más importante de todo es recorrer cada kilómetro,como si fuese único, irrepetible, porque en cada kilómetro que recorres demuestras la sabiduría de tu gran viaje y es ahí donde se esconde la fórmula mágica de la pura esencia de la vida.