Todos somos
energía, todos estamos interconectados de alguna u otra forma, al igual que con
nuestra mente, nuestras ilusiones, nuestros sueños… esas conexiones que son
difíciles de explicar, de entender, de ponerles palabras, sentimientos,
emociones…
Esa energía
que desprendes cuando eres tan feliz y
vas a cumplir tu sueño, y en el momento en el que vas a alzar tu vuelo, conoces
a personas especiales en tu vida, qué se quedan ancladas en tu interior con
fuerza, y qué su ausencia y la distancia, hacen que duela.
Es
increíble cómo cuando deseas algo con fuerza, se acaba cumpliendo. Cómo tenemos
la fuerza mental de proyectar nuestros deseos o ilusiones en poder
materializarlos en algo real, y si confías y deseas, se termina cumpliendo
todo.
Todo mi
proceso desde que estoy en Ecuador, es un regalo. Desde que dije que quería
venirme, pensaba que todo se demoraría mucho más, y sin embargo en un par de
semanas, me dijeron que me esperaban aquí para empezar a trabajar. Desde que
llegué quise vivir donde estoy ahora, cerca del trabajo, cerca de donde me
muevo con todo alrededor para poder hacer…y al final,
he estado 2 meses viviendo sola, pero la espera la merecido la pena, porque he
conseguido lo que quería… y estoy feliz
y contenta por cómo me siento y el huequecito que estoy haciéndome aquí.
Intento
estar en paz conmigo misma, vivir desde esa tranquilidad y estabilidad que
quizá en Alicante no lograba tener por mi parte familiar, pero que por otro
lado se magnifica mucho aquí. Las emociones y los sentimientos son mucho más
intensos, desde la lejanía…pienso mucho en qué siento con respecto por quién lo
siento, intentando darle ese equilibrio oportuno y no dejarme llevar por esas
emociones a veces surgidas.
Estoy
descubriendo mi lugar en el mundo, estoy haciendo una especie de click por
dentro que me hace preguntarme y cuestionarme muchas cosas, de cómo soy y de
cómo he ido construyéndome como persona, y rechazando lo que no quiero llevar a
ser.
Estoy en un
proceso de aprendizaje muy intenso, de incorporar nuevas formas de ver la vida,
de cuestionarme muchos aspectos de mi vida, que sé que han sido construidos
desde mi educación, desde lo que se considera “normal” en vez de ver más bien
lo que es “natural”. De qué todo nuestro
ser es algo construido de ideas o conceptos que nos han impuesto desde
pequeños, sin tener una claridad de lo que es innato, o de poder elegir
abiertamente nuestro camino, qué es lo que queremos? Cómo nos sentimos? Cómo
queremos vivir nuestra propia vida…desde la libertad…desde nuestra propia
autonomía…
Vine aquí
persiguiendo un sueño. Es increíble cómo somos tan buenos para crear en
nuestras mentes ideas absolutas o ilusiones utópicas, de lo que queremos
conseguir, de a quién conoceremos, en qué momento…sentir que se requiere de
todo nuestro empeño y momento de luchar para conseguir lo que más queremos,
porque una cosa es soñarlo, y otra darlo todo para lograrlo. Y lo curioso es
que una vez que empezamos a soñar, el camino de allana y las dificultades se
van disolviendo. El coraje de empezar a soñar, lleva adosado un carácter extra
y una resolución suplementaria para cumplir nuestros sueños…pero hay que
ponerse en marcha.
El otro día
estuve leyendo algo qué me encantó y qué quizá define a la perfección cómo me
siento y el momento de vida en el que estoy.
“ Soy
guerrera, mi espada es el amor, mi escudo el humor, mi hogar la coherencia, mi
texto la libertad.
Si mi
felicidad resulta insoportable, discúlpenme, no hice de la cordura mi opción.
Prefiero la imaginación a lo indio, es decir inocencia incluida.
Quizás
solamente teníamos que ser humanos. Sin amor nada tiene sentido, sin amor
corremos el riesgo de estar de nuevo transitando de espaldas a la luz. Por eso
es muy importante que se el amor lo único que inspire nuestros actos.
Anhelo que
descubras el mensaje que se encuentra detrás de las palabras, no soy una sabia,
sólo una enamorada de la vida.
La mejor
forma de despertar es hacerlo sin preocuparse porque nuestros actos incomoden a
quienes duermen a nuestro lado.
La meta no
existe, el camino y la meta son lo mismo. No tenemos que correr hacia ninguna
parte, sólo saber dar cada paso plenamente.
Cuando
somos más grandes que lo que hacemos, nada puede desequilibrarnos. Pero cuando
permitimos que las cosas sean más grandes que nosotros, nuestro desequilibrio
está garantizado.
Quizá sólo
seamos agua fluyendo, el camino nos lo
tenemos que hacer nosotros. Más no permitas que el cauce esclavice al rio, no
sea que en vez de un camino tengas una cárcel.
Amo mi
locura que me vacuna contra la estupidez. Amo el amor que me inmuniza ante la
infelicidad que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones.
La gente
está tan acostumbrada a ser infeliz, qué la sensación de felicidad les resulta
sospechosa. La gente está tan reprimida, que la espontánea ternura le incomoda
y el amor le inspira desconfianza.
La vida es
un canto a la belleza, una convocatoria a la transparencia….¡Me declaro viva! “
Sé que os
reiréis, pero seguro que entendéis lo que esto significa para mí. Siempre hablo
y creo en las energías, qué todo sucede por algo en el momento justo, qué
siempre conocemos a esa persona especial en el mejor momento, qué cuando deseas
algo se cumple…pero sin embargo, soy consciente de que arrastro interiormente
sucesos y procesos que me van cargando a lo largo de mi vida, querer solucionar
conflictos internos que son complejos…me gustaría poder cerrar los ojos y
sentirme por dentro, qué es lo que hay dentro de mí que me impide a veces mostrarme
siendo yo misma…qué miedos ocultos puedo tener, el miedo a expresar cosas, por
eso, por miedo a perder…. Aquí existe un respeto muy grande hacia los chamanes,
y hay muchos cursos en los que ellos mismos te enseñan a saber que hay dentro
de ti, a saber cómo afrontar dificultades desde la paz interior…y quiero y
deseo conocer ese mundo, porque sé que me va a abrir otras miras, otras maneras
de sentir y otras maneras de seguir construyéndome como persona.
Estoy en un
proceso vital intenso, en el que necesito respuestas a preguntas muy complejas,
a tener una mayor claridad en lo que quiero, y quizá a veces dejar de fantasear
y ser consciente de lo que es realidad y lo que no…para luego no darme el
batacazo.